Acometer obra nueva industrial en Galicia implica cumplir con el Código Técnico de la Edificación, concretamente con el Documento Básico DB-HE de ahorro de energía. Muchos técnicos y promotores llegan a obra con el proyecto visado pero con dudas sobre qué transmitancias exige realmente la norma para una nave, qué materiales cubren esos valores en la zona climática gallega y cómo evitar que los puentes térmicos arruinen el cálculo de partida.
Este artículo responde a eso de forma directa: qué pide el CTE, cómo se traduce en espesores y materiales reales, y qué soluciones funcionan en cubiertas y cerramientos de naves industriales en Galicia.
Zonas climáticas en Galicia para naves industriales
El CTE DB-HE clasifica el territorio español en zonas climáticas combinando severidad de invierno (A, B, C, D, E) y de verano (1, 2, 3, 4). En Galicia, la mayoría del territorio corresponde a las zonas C1 y C2, con algunas áreas del interior (Ourense, Lugo interior) que rozan la zona D2.
- Zona C1: predomina en la costa y rías (A Coruña, Vigo, Pontevedra, costa de Lugo).
- Zona C2: interior húmedo (parte de Lugo, Santiago, zonas medias de Ourense).
- Zona D2: valles del interior con veranos más cálidos (Ribeira Sacra, Ourense ciudad).
Determinar la zona climática correcta antes de definir el sistema de aislamiento no es un trámite: condiciona los valores límite de transmitancia térmica (U) que debe alcanzar cada cerramiento.
Qué exige el CTE DB-HE para naves industriales
El DB-HE distingue entre edificios de uso residencial y no residencial. Las naves industriales caen en la categoría no residencial, lo que afecta tanto a los valores de referencia como a la metodología de verificación.
Transmitancias límite para cerramientos
Para una nave industrial en zona climática C (la más habitual en Galicia), el CTE DB-HE establece los siguientes valores máximos de transmitancia en la envolvente térmica:
- Cubierta en contacto con el exterior: U ≤ 0,35 W/m²K (zona C).
- Fachada y cerramientos verticales opacos: U ≤ 0,60 W/m²K (zona C).
- Suelo en contacto con el terreno o solera: U ≤ 0,50 W/m²K.
- Huecos y lucernarios: según orientación y fracción de huecos, entre 2,20 y 3,10 W/m²K.
En zona D, los valores se endurecen: cubierta ≤ 0,30 W/m²K y fachada ≤ 0,50 W/m²K. Si el proyecto se desarrolla en el interior de Galicia, hay que comprobar bien la zona antes de fijar espesores.
Requisito de limitación de condensaciones
El DB-HE también exige verificar que no se producen condensaciones intersticiales ni superficiales en los cerramientos. En el clima atlántico gallego, con alta humedad relativa durante gran parte del año, este punto es especialmente crítico en cubiertas de panel sándwich o en cerramientos de chapa con aislamiento proyectado.
Soluciones de aislamiento más habituales en naves industriales gallegas
Panel sándwich en cubierta
Es la solución más extendida en obra nueva industrial. El panel sándwich de cubierta combina dos hojas metálicas con núcleo de lana mineral o poliuretano (PIR/PUR). Para alcanzar U ≤ 0,35 W/m²K en zona C con PIR, se necesita un espesor mínimo aproximado de 80 mm (λ ≈ 0,022 W/mK). Con lana mineral, el espesor sube a unos 120-140 mm para el mismo resultado.
El panel sándwich facilita el montaje en obra, reduce tiempos y cumple los requisitos del CTE si se especifica correctamente el espesor y se detallan bien los puntos singulares (cumbrera, aleros, lucernarios).
Aislamiento proyectado bajo cubierta metálica
En cubiertas de chapa simple con correas, el sistema más frecuente es el aislamiento proyectado de poliuretano rígido de celda cerrada. Con densidades de 35-40 kg/m³ y espesores de 80-100 mm, se alcanzan transmitancias por debajo de 0,30 W/m²K. Es una solución eficaz en rehabilitación de naves existentes y en obra nueva donde ya está montada la estructura metálica.
El problema habitual: si no se controla bien el espesor real aplicado en cada zona, el valor de U puede no ser homogéneo. Un control de recepción de materiales riguroso en obra ayuda a detectar desviaciones antes de cubrir el trabajo.
Lana mineral entre correas con barrera de vapor
En naves con cubierta inclinada de tipo industrial, se coloca lana mineral (lana de vidrio o lana de roca) entre las correas, con barrera de vapor en la cara interior. Es una solución económica, pero exige calcular bien el espesor disponible según el canto de la correa y añadir capas adicionales si la altura no da para cumplir la U exigida.
Para cubiertas con este sistema, puede ser necesario complementar con aislamiento proyectado o panel en cara exterior para alcanzar los valores del CTE. Consulta también los criterios que aplican en aislamiento térmico de cubierta plana en Galicia si parte de la cubierta incorpora zonas planas o de evacuación.
Cerramientos de fachada: bloque de hormigón + trasdosado con aislamiento
En naves con fachada de bloque de hormigón visto (solución habitual en polígonos industriales gallegos), un bloque de 20 cm sin aislamiento alcanza una U aproximada de 2,00 W/m²K, muy por encima del límite normativo. Para cumplir U ≤ 0,60 W/m²K en zona C, es necesario añadir un trasdosado interior con aislamiento rígido (XPS o PIR) de al menos 50-60 mm, o un SATE exterior.
El sistema SATE también se aplica en naves industriales cuando el promotor quiere mejorar la imagen exterior o cuando el trasdosado interior resta superficie útil. En esos casos, con XPS o EPS de 80 mm sobre fachada de bloque, se consiguen valores de U inferiores a 0,40 W/m²K.
Para quien valore la diferencia entre ambos materiales en fachada, esta comparativa entre XPS y EPS en sistema SATE detalla las claves técnicas y de coste.
Solera y suelo en contacto con el terreno
En naves industriales, la solera suele ser de hormigón armado sobre terreno. El CTE DB-HE exige cumplir la transmitancia del suelo, pero en muchos casos la carga de tráfico (carretillas, vehículos pesados) limita el tipo de aislamiento que puede colocarse bajo la losa.
Las soluciones más habituales son XPS de alta densidad (300 kPa de resistencia a compresión) en espesores de 60-80 mm bajo la losa, o panel de PIR de alta compresión. Para más detalle sobre espesores y materiales, el artículo sobre aislamiento de solera flotante según el CTE DB-HE cubre los criterios aplicables.
Puentes térmicos: el punto que más falla en naves industriales
El CTE DB-HE obliga a limitar el impacto de los puentes térmicos en la demanda energética del edificio. En naves industriales, los puntos críticos son:
- Unión cubierta-fachada (alero y cumbrera).
- Pilares metálicos que atraviesan el cerramiento.
- Encuentros entre panel sándwich y huecos (puertas de carga, ventanas de iluminación).
- Encuentro solera-fachada perimetral.
Un puente térmico mal resuelto en un pilar metálico puede elevar la transmitancia local hasta 3-5 veces el valor del cerramiento corriente. El tratamiento de puentes térmicos en fachada requiere rotura térmica o solapes del aislamiento que cubran el elemento estructural.
Galicia, clima atlántico y naves industriales: condicionantes reales
La alta pluviometría y la humedad relativa elevada del clima atlántico gallego añaden una capa de exigencia que va más allá del cálculo térmico. En cubiertas de panel o chapa, la impermeabilización debe dimensionarse para aguantar precipitaciones intensas y concentradas. En cerramientos, la gestión del vapor de agua interior es determinante para evitar condensaciones en invierno.
En naves con procesos húmedos (industria alimentaria, talleres de lavado, cámaras frigoríficas), la presión de vapor interior es mucho mayor que en un almacén seco. En esos casos, la barrera de vapor debe estar correctamente posicionada (siempre en la cara caliente del aislamiento) y sellada en todos los perímetros y penetraciones.
Si la nave se levanta en zonas con riesgo de radón (frecuentes en el interior de Galicia y en zonas graníticas), hay que añadir la barrera anti-radón en la losa de cimentación. Puedes ver qué implica eso en obra en el artículo sobre barrera anti-radón en losa de hormigón.
Cómo trabajamos con promotores y constructoras en obra industrial
Cuando una constructora o promotor nos trae un proyecto de nave en Galicia, lo primero que hacemos es revisar la zona climática y los valores de U exigidos. A partir de ahí, proponemos los sistemas que cumplen el CTE con el coste de material más ajustado y el stock disponible en el momento del acopio.
No especulamos con plazos ni suministramos lo que hay: coordinamos el suministro con la planificación de obra. Si necesitas aislamiento para cubierta, panel sándwich, XPS para solera o cualquier combinación, trabajamos con logística propia en Galicia y comprometemos el plazo antes de confirmar el pedido.
Si tienes un proyecto en marcha o estás cerrando el presupuesto de una nave industrial, contacta con nosotros en brickwall.gal y te damos criterio técnico y precio sin rodeos.
¿Te interesa?
Hablamos con tu equipo técnico.
Asesoramos sin compromiso sobre materiales y soluciones para tu proyecto.