Cuando justificas el material de aislamiento ante la dirección facultativa, la pregunta sobre la reacción al fuego aparece siempre. El CTE DB-SI es claro en los requisitos según el tipo de sistema y la altura del edificio, pero la casuística real genera dudas que conviene resolver antes de llegar a obra. Este artículo recoge lo que necesitas saber para elegir bien y documentarlo correctamente.
Qué es la reacción al fuego y por qué importa en fachada
La reacción al fuego mide la contribución de un material a un incendio en su fase inicial. Se clasifica según la norma europea EN 13501-1, con clases que van de A1 (no combustible) a F (sin clasificación), con subclases de humos (s1, s2, s3) y goteo (d0, d1, d2).
En fachadas, el riesgo principal es la propagación vertical del fuego por la envolvente exterior. Un aislante con mala reacción al fuego puede actuar como vía de propagación entre plantas, especialmente en sistemas con cámara de aire o con revestimiento continuo. El DB-SI lo regula específicamente en su Sección SI 2.
Lo que establece el CTE DB-SI para fachadas ventiladas
El apartado 1 de la Sección SI 2 del CTE DB-SI regula la propagación exterior y distingue entre distintas soluciones constructivas. Para fachadas con cámara de aire ventilada (fachadas ventiladas), el reglamento exige que el material de aislamiento dispuesto en la parte interior de la cámara cumpla una clase de reacción al fuego mínima en función de la altura del edificio:
- Edificios con altura de evacuación hasta 18 m: clase B-s3,d2 como mínimo para el aislamiento.
- Edificios con altura de evacuación superior a 18 m: clase B-s1,d0 como mínimo.
Estas exigencias aplican al aislamiento colocado en la cara interior de la hoja exterior, dentro de la cámara ventilada. El revestimiento exterior también tiene requisitos propios, pero el foco aquí es el aislante.
Además, el DB-SI exige que cuando el aislamiento quede expuesto en la cámara y esta supere cierta altura, se dispongan barreras cortafuego horizontales cada dos plantas, o bien que el aislante sea de clase A2-s1,d0 o superior para evitar esa interrupción. Esta segunda opción simplifica la ejecución y reduce el riesgo de errores en obra.
Requisitos para el sistema SATE
En el sistema SATE (Sistema de Aislamiento Térmico Exterior con mortero de acabado), el conjunto del sistema tiene una clasificación propia como producto compuesto. El CTE DB-SI establece que:
- Para alturas de evacuación hasta 18 m: el sistema SATE debe tener clase B-s3,d2 como mínimo.
- Para alturas entre 18 m y 28 m: clase B-s2,d0 como mínimo.
- Para alturas superiores a 28 m: clase A2-s1,d0 como mínimo.
Esto tiene una implicación directa sobre el tipo de material: el EPS (poliestireno expandido) puede cumplir los requisitos hasta cierta altura con grafito u otros aditivos ignífugos, pero a partir de los 28 m la única opción práctica es la lana mineral (lana de roca o lana de vidrio), que alcanza la clase A1 o A2 con facilidad al ser materiales de origen inorgánico.
Si estás trabajando con SATE, el artículo XPS vs EPS en aislamiento de fachada SATE: qué elegir en Galicia detalla las diferencias entre ambos materiales también desde el punto de vista de comportamiento al fuego.
Cómo se justifica la clase de reacción al fuego ante la dirección facultativa
La clasificación debe estar acreditada mediante ensayo conforme a EN 13501-1 y documentada en la ficha técnica del producto. No basta con que el fabricante indique “autoextinguible” o “retardante de llama”: se necesita la clase europea normalizada.
Para justificarlo correctamente ante la dirección facultativa, debes aportar:
- La ficha técnica del aislante con la clasificación EN 13501-1 explícita.
- El certificado de producto o informe de ensayo emitido por laboratorio acreditado.
- En el caso de SATE, el Documento de Evaluación Europeo (DEE) o la Declaración de Prestaciones (DoP) del sistema completo, que incluye la clase de reacción al fuego del conjunto.
- La justificación en memoria de que la clase acreditada cumple el mínimo exigido por el DB-SI en función de la altura del edificio.
Un error frecuente es justificar solo el aislante sin tener en cuenta que en SATE la clasificación corresponde al sistema en su conjunto (aislante + adhesivo + malla + mortero + revestimiento). Si cambias uno de los componentes del sistema certificado, la clasificación puede no ser válida. Documenta qué sistema certificado estás empleando, no solo el aislante.
Casos prácticos: qué material para cada situación
Edificio residencial de cuatro plantas (altura de evacuación aprox. 12 m) con SATE: La clase mínima es B-s3,d2. Un EPS con grafito de densidad adecuada puede cumplirlo si el sistema está certificado. Es la solución más extendida en rehabilitación de fachada en Galicia por coste y trabajabilidad.
Edificio de oficinas de ocho plantas (altura aprox. 28 m) con SATE: Aquí aplica la exigencia de A2-s1,d0. La lana de roca es el material que cumple de forma natural. Añade peso al sistema y requiere fijación mecánica complementaria, pero no hay margen normativo.
Fachada ventilada en edificio de siete plantas (altura aprox. 21 m): El aislante en la cámara debe ser B-s1,d0 como mínimo. Si se opta por un aislante de menor clase, es obligatorio disponer barreras cortafuego horizontales cada dos plantas. En la práctica, muchos proyectistas prefieren especificar lana mineral directamente para evitar la complejidad de las barreras.
Para proyectos de rehabilitación que buscan también subvenciones, ten en cuenta que las líneas activas en 2025 pueden condicionar los materiales elegibles. En Subvenciones rehabilitación energética fachada Galicia 2025 encontrarás los requisitos técnicos que piden las convocatorias vigentes.
Errores habituales que generan problemas en la certificación
- Especificar la clase del aislante aislado cuando se trata de un sistema SATE: la clase válida es la del sistema certificado, no la del panel por separado.
- Confundir la clase de reacción al fuego con la resistencia al fuego (EI, REI): son propiedades distintas. La reacción mide la contribución al incendio; la resistencia mide la capacidad de compartimentación.
- No verificar que el sistema SATE contratado en obra es el mismo que el certificado en proyecto. Cambios de marca o componente pueden invalidar la clasificación.
- Omitir las barreras cortafuego cuando se usa un aislante de clase inferior en fachada ventilada de más de dos plantas.
Si necesitas resolver dudas sobre qué sistema encaja mejor con el proyecto antes de presupuestar, el artículo Sistema SATE en rehabilitación de fachada en Galicia: normativa, puentes térmicos y clima húmedo detalla los condicionantes específicos del clima atlántico.
Resumen de exigencias por altura y sistema
Fachada ventilada:
- Hasta 18 m: B-s3,d2 (o barreras cortafuego cada dos plantas si clase inferior).
- Más de 18 m: B-s1,d0 (o A2-s1,d0 para evitar barreras).
Sistema SATE (clasificación del sistema completo):
- Hasta 18 m: B-s3,d2.
- Entre 18 m y 28 m: B-s2,d0.
- Más de 28 m: A2-s1,d0.
Estas clases son mínimos. Nada impide especificar un material de clase superior, lo que puede simplificar la justificación documental y reducir el riesgo de no conformidad en la recepción.
Suministro con la documentación técnica en orden
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