Galicia es una de las comunidades autónomas con mayor concentración de radón en España. El gas procede del granito y de otros materiales ígneos que dominan el subsuelo gallego, y penetra en los edificios a través de fisuras, juntas de construcción y elementos porosos en contacto con el terreno. Desde la entrada en vigor del CTE DB-HS6, cualquier edificio de nueva construcción o rehabilitación integral en zonas de referencia debe incorporar medidas de protección específicas. Esta guía está dirigida a técnicos, contratistas y constructoras que necesitan saber qué exige la norma, qué sistemas son válidos y qué fallos aparecen con más frecuencia en obra.
Qué obliga el CTE DB-HS6 en zonas de alta exposición
El Documento Básico de Salubridad HS6, introducido en la revisión del Código Técnico de la Edificación de 2019, establece la obligación de proteger los edificios frente al radón en municipios donde el potencial de exposición supera el umbral fijado por el Consejo de Seguridad Nuclear.
En Galicia, más de 200 municipios están clasificados en la zona de referencia de mayor riesgo. El mapa oficial del CSN sitúa a buena parte de las provincias de Ourense, Lugo y Pontevedra en niveles que activan la obligación de aplicar el DB-HS6.
La norma distingue tres niveles de actuación según la zona:
- Zona 1: no requiere medidas específicas.
- Zona 2: se debe incorporar una barrera de protección y garantizar la estanqueidad del contacto con el terreno.
- Zona 3 (la más exigente y la que afecta a la mayoría de los municipios gallegos de riesgo): obliga a barrera de protección, sistema de ventilación del terreno y puntos de extracción preparados para la instalación de un ventilador.
El incumplimiento no solo supone un riesgo para la salud de los ocupantes: puede derivar en responsabilidades civiles y penales para el técnico redactor del proyecto y para la constructora ejecutora.
Sistemas constructivos válidos para el DB-HS6 en Galicia
Barrera de protección frente al radón
La barrera es el primer nivel de defensa. Su función es impedir que el gas migre desde el terreno hacia el interior habitable. Los materiales admitidos por la norma deben acreditar una permeabilidad al radón suficientemente baja, medida según la norma ISO 11665-11 o equivalente.
En obra nueva, las opciones más utilizadas en Galicia son:
- Láminas de polietileno de alta densidad (PEAD) de espesor mínimo 1 mm, con soldadura o solape termofusionado en juntas. Es la solución más extendida en soleras y muros de sótano.
- Membranas bituminosas modificadas con APP o SBS de alta densidad, siempre que el fabricante certifique su eficacia frente al radón. Aportan doble función: impermeabilización + barrera de gas.
- Pinturas y revestimientos epoxi o poliuretano con certificación específica, aplicables en rehabilitación donde la demolición de solera no es viable.
En rehabilitación, la barrera se aplica frecuentemente sobre la solera existente o en la cara interior de muros en contacto con el terreno. En este caso, la preparación del soporte es crítica: grietas, juntas abiertas y puntos de paso de instalaciones deben sellarse antes de extender la membrana.
Para proyectos que combinan protección frente al radón con impermeabilización de cubierta o fachada, trabajamos con un catálogo técnico que cubre ambas exigencias. Puedes consultarlo en Brickwall - Impermeabilización.
Sistema de ventilación del terreno
En zonas 3, la barrera por sí sola no es suficiente. La normativa exige un sistema de ventilación que depresionice el terreno bajo la solera para evitar que el radón entre al edificio incluso si hay microfisuras en la barrera.
Los sistemas válidos incluyen:
- Red de drenaje perimetral o subsolera conectada a puntos de extracción. Se instala durante la ejecución de la solera, antes del hormigonado.
- Cámara de ventilación técnica en forjados sanitarios, con ventilación natural cruzada dimensionada según el DB-HS.
- Instalación pasiva con posibilidad de activación mecánica: la norma exige que, aunque se instale ventilación pasiva, los puntos de extracción estén preparados para conectar un ventilador si las mediciones posteriores superan los 300 Bq/m³ de concentración media anual.
El dimensionado de la red de ventilación debe quedar reflejado en el proyecto de ejecución y en la memoria constructiva. No es un detalle que pueda decidirse en obra sin documentación técnica.
Sellado de pasos de instalaciones
Uno de los puntos más críticos y más frecuentemente mal ejecutados. Cada pasatubos, canalización y junta estructural entre la solera y los muros perimetrales es un punto potencial de entrada de radón. El sellado debe realizarse con materiales certificados para este uso: espumas de poliuretano de baja permeabilidad, masillas elastoméricas o collarines específicos.
Errores habituales en la aplicación del DB-HS6
En la práctica de obra en Galicia, estos son los fallos que aparecen con más frecuencia:
1. No verificar si el municipio está en zona de actuación Muchos técnicos aplican el DB-HS6 solo en los municipios más conocidos por su riesgo (Ourense capital, A Pobra de Trives, etc.) y no comprueban el mapa del CSN para municipios menores. El mapa está publicado y es de consulta obligatoria antes del proyecto.
2. Usar materiales sin certificación específica frente al radón Una lámina PEAD estándar de obra no es equivalente a una membrana certificada frente al radón. El fabricante debe aportar documentación técnica que acredite la permeabilidad al gas según las normas vigentes.
3. Solapes y juntas mal ejecutados La barrera pierde toda su eficacia si los solapes no están termosoldados o sellados correctamente. En obra es habitual ver láminas simplemente superpuestas sin sellado, lo que invalida la protección.
4. No preparar los puntos de extracción para activación mecánica El DB-HS6 obliga a dejar preparada la instalación para conectar un ventilador, aunque inicialmente funcione en modo pasivo. Muchas obras no incluyen este detalle constructivo y obligan a intervenciones posteriores costosas.
5. Omitir el radón en la memoria de rehabilitación En proyectos de rehabilitación integral de edificios existentes en zona 3, la protección frente al radón es igualmente obligatoria. No se trata solo de obra nueva.
Caso de aplicación: obra nueva en municipio de zona 3 en Ourense
Una constructora que trabaja habitualmente con nosotros ejecutó en 2023 una vivienda unifamiliar en un municipio de la comarca de Terra de Caldelas, zona 3 según el CSN. El proyecto de ejecución incluía solera sobre terreno natural con una diferencia de cota significativa entre la planta baja y el exterior.
La solución aplicada combinó:
- Membrana PEAD de 1,5 mm con soldadura termofusionada en todo el perímetro de la solera y remontada 30 cm por los muros perimetrales.
- Red de tubos drenantes bajo solera conectados a dos puntos de extracción verticales en fachada, con posibilidad de conexión a ventilador.
- Sellado de todos los pasatubos con masilla elastomérica certificada.
El suministro se coordinó con dos semanas de antelación al inicio de la solera, con entrega en obra en el plazo pactado. El técnico de la constructora validó el material antes de la instalación con la ficha técnica del fabricante. La medición posterior al uso durante los primeros meses se situó por debajo de 100 Bq/m³, dentro de los límites seguros.
Cómo trabajamos en Brickwall para este tipo de proyectos
No vendemos membrana suelta: cuando una constructora o un técnico nos consulta por una solución anti-radón, repasamos juntos el municipio, la zona de actuación y el tipo de edificio. A partir de ahí, suministramos el material con la documentación técnica necesaria para el expediente de obra y coordinamos la logística según el calendario de ejecución.
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