El sistema SATE —Sistema de Aislamiento Térmico por el Exterior— es hoy la solución más eficaz para rehabilitar la envolvente de un edificio sin perder metros interiores. En Galicia, sin embargo, ejecutarlo bien exige conocer condicionantes que no aparecen en ningún catálogo genérico: una humedad relativa que supera el 80 % durante meses, fachadas de granito o ladrillo cara vista con poca capacidad de absorción y un clima atlántico que castiga cualquier fallo de adherencia en cuestión de semanas.
Este artículo está escrito para aplicadores, contratistas y estudios de reforma que quieren entender los factores críticos antes de empezar —no después de los primeros desprendimientos.
Qué es el SATE y por qué encaja en la rehabilitación gallega
Un sistema SATE combina un aislante (habitualmente EPS, MW o XPS), un mortero de adherencia, una malla de fibra de vidrio y un revestimiento exterior. El conjunto actúa como barrera térmica continua que elimina los puentes térmicos de la fachada tradicional.
En Galicia, la rehabilitación energética ha ganado tracción desde la entrada en vigor del CTE DB-HE 2022. La normativa fija una transmitancia máxima de la envolvente que muchos edificios construidos antes de 1990 no cumplen ni de cerca. El SATE es la vía más directa para alcanzar esos valores sin obra interior.
Según el Instituto Galego da Vivenda e Solo (IGVS), más del 60 % del parque residencial gallego tiene más de 40 años. Eso es mucho potencial de rehabilitación, y también mucha responsabilidad técnica para quien lo ejecuta.
El problema real en Galicia: humedad atlántica y adherencia
Por qué la humedad condiciona toda la ejecución
Galicia acumula entre 1.200 y 2.000 mm de precipitación anuales según la zona. Eso no es solo lluvia: es condensación, ciclos de hielo-deshielo en cotas medias y fachadas que permanecen húmedas durante semanas seguidas en invierno.
El agua afecta al SATE en dos momentos críticos:
- Durante la aplicación: el mortero de adherencia necesita que la temperatura del soporte esté por encima de 5 °C y que la fachada no esté húmeda en superficie. Aplicar sobre substrato mojado provoca fallos de adherencia diferidos que no se detectan hasta el primer verano.
- En servicio: si el sistema no tiene la permeabilidad al vapor correcta, el vapor interior puede condensar dentro de las capas y provocar eflorescencias o desprendimientos.
La clave es elegir un sistema cuya resistencia a la difusión de vapor (factor μ) esté dimensionada para clima atlántico, no para la meseta.
Adherencia en fachadas de granito y mampostería
El granito es el soporte más común en edificios anteriores a los años 70 en Galicia. Su absorción es muy baja —entre 0,1 % y 0,5 %— lo que limita el agarre mecánico del mortero de cola.
Para garantizar la adherencia en estos casos:
- Limpiar a presión la fachada (mínimo 150 bar) para eliminar lechada, suciedad y colonias de musgo, muy frecuentes en el litoral gallego.
- Aplicar imprimación de contacto o mortero raspado cuando la absorción superficial sea inferior al 0,5 %.
- Combinar adherencia química con fijación mecánica mediante tacos homologados: mínimo 8 tacos/m² en zonas de viento y hasta 12 en esquinas y coronación.
En rehabilitaciones en A Coruña, Santiago de Compostela o Ferrol que hemos gestionado desde Brickwall, el punto de fallo más frecuente no es el aislante: es la preparación deficiente del soporte. Cuando el material llega a obra en condiciones y la fachada está bien saneada, el sistema trabaja.
Puentes térmicos: el talón de Aquiles de la fachada gallega tradicional
El CTE DB-HE define los puentes térmicos como zonas de la envolvente donde se produce una mayor transmisión de calor. En fachadas gallegas tradicionales, los más problemáticos son:
- Forjados intermedios de hormigón que asoman al exterior.
- Carpinterías metálicas sin rotura de puente térmico instaladas en los años 80 y 90.
- Pilares de hormigón vistos en edificios de estructura porticada.
El SATE resuelve todos estos puntos si se ejecuta de forma continua, sin cortes ni juntas mal selladas. Un error habitual es interrumpir el sistema en los retranqueos de ventana sin crear el replanteo correcto o sin colocar el perfil de arranque en la cota exacta.
La transmitancia lineal (Ψ) de un puente térmico en forjado puede bajar de 0,80 W/mK en fachada sin aislar a menos de 0,10 W/mK con un SATE de 10 cm de EPS, lo que supone un ahorro energético real de entre 20 % y 35 % en calefacción según el clima de zona.
Compatibilidad con el CTE DB-HE: lo que exige la normativa
El CTE DB-HE 2022 establece transmitancias límite para la zona climática de Galicia. La mayor parte del territorio gallego cae en las zonas C1 (costa) y C2 (interior bajo), con una transmitancia máxima para muros de fachada de 0,41 W/m²K en C1 y 0,38 W/m²K en C2.
Para alcanzar esos valores partiendo de una fachada de ladrillo hueco de 15 cm (U ≈ 1,60 W/m²K) o de mampostería de granito de 50 cm (U ≈ 1,20 W/m²K), se necesita un SATE con al menos:
| Aislante | Espesor mínimo orientativo (zona C1) |
|---|---|
| EPS 70 (λ = 0,036 W/mK) | 8 cm |
| Lana mineral MW (λ = 0,035 W/mK) | 8 cm |
| XPS (λ = 0,034 W/mK) | 7 cm |
Estos valores son orientativos. El cálculo definitivo requiere modelizar la fachada completa, incluidos puentes térmicos y el efecto de la cámara de aire si existe.
Si trabajas con proyectos de rehabilitación energética con ayudas del Plan de Recuperación (PRTR) o del programa IGVS, la justificación del CTE es un documento obligatorio, no opcional. Nosotros coordinamos el suministro con los espesores que te pide el proyectista, no con los que están en almacén por defecto.
Qué falla más en obra y cómo evitarlo
Con base en los suministros que gestionamos para contratistas gallegos, estos son los errores que más se repiten:
- Aplicar en condiciones de lluvia o helada: el mortero de adherencia pierde cohesión si cura con agua libre. En Galicia, esto es un riesgo real entre noviembre y marzo.
- No respetar el tiempo de espera entre capas: el mortero de base necesita curar al menos 24 horas (a 10 °C) antes de colocar el aislante. Acelerarlo en obra para cumplir plazos genera fallos diferidos.
- Elegir el sistema por precio, no por compatibilidad: un EPS con densidad insuficiente o un mortero que no sea del mismo fabricante que el aislante invalida la garantía del sistema y puede fallar a la primera helada.
- Olvidar los encuentros con carpintería y zócalo: los perfiles de arranque, esquina y goteo no son accesorios opcionales. Son parte del sistema y tienen que estar especificados desde el pedido.
Material, logística y asesoramiento técnico para aplicadores en Galicia
Desde Brickwall distribuimos sistemas SATE completos —aislante, mortero, malla y revestimiento— con logística propia en Galicia. No mandamos lo que hay: coordinamos el pedido según los espesores que exige el CTE y los plazos que marca tu obra.
Si tienes un proyecto de rehabilitación de fachada en marcha y necesitas validar el sistema antes de pedir, nos pasas las especificaciones y te respondemos con criterio técnico, no con un PDF de catálogo.
Consulta también nuestras soluciones de aislamiento térmico para fachada, cubierta y solera, o habla directamente con nuestro equipo si el proyecto incluye exigencias de impermeabilización o protección frente al radón en zonas de riesgo.
En Galicia, el clima no perdona los atajos. El material correcto, bien especificado y a tiempo, es la diferencia entre una rehabilitación que dura 30 años y una que empieza a dar problemas en el tercero.
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